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20 de enero de 2009
Ruta de turismo cultural del mes de enero

Santo Domingo -

El entusiasmo religioso en los pueblos de América, nos llegó desde los albores del descubrimiento. Misticismo que tocó estas tierras en las alforjas de las tres carabelas. La pasión por el culto a la Virgen de la Altagracia, inició con los hermanos Antonio y Alonso Trejos en 1514, asentado en la Villa de Salvaleón de Higuey. La pintura de Nuestra Señora de la Altagracia es el primer “nacimiento” dominicano. Fue elaborado posiblemente en Sevilla entre los siglos XV y XVI. Una tela española tipo “belén” con influjo flamenco. Restaurada en varias ocasiones.

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Ruta de turismo cultural del mes de enero

Somos los primeros en América de poseer un santuario en honor a la Santísima Virgen, construido de mampostería de una sola nave, ha mediado del Siglo XVI; por el canónigo don Alonso de Peña y el mayordomo don Simón Bolívar, emparentado con el Libertador de América del Sur.

 De acuerdo a la leyenda: la imagen de la Altagracia le fue dada por un anciano, de manera casi milagrosa, a un padre para su hija, que le había pedido se la trajera de la Capital. La Imagen desapareció de la casa y se apareció en un naranjo. La retornaron a la casa, pero el hecho se repitió varias veces, motivando la construcción de un templo en piedra donde la imagen se trasladó consagrado en 1572, llamado El Templo de San Dionisio, actualmente llamado Santuario Antiguo. En los años recientes, 1971 el fervor religioso del pueblo dominicano por la Virgen de la Altagracia motivó al Estado Dominicano a construir una imponente obra de arquitectura, La Basílica de la Altagracia inaugurada en 1971 y consagrada en 1972.

El 21 de enero del año 1691, se libró una batalla en la Sabana Real, del Limonal, o de la Limonade. En la víspera del combate higueyanos y seibanos, invocaron la protección de la Madre Altísima, de la Virgen de Nuestra Señora de la Altagracia y dieron mortal derrota a las armas francesas. Se declaró esa fecha como Día de Acción de Gracia a la Virgen, y desde entonces, cada 21 de enero el pueblo celebra el Dia de la Altagracia. La excelsa poetisa mexicana, Sor Juana Inés de la Cruz, cantó una silva “la décima musa”, cautivada por la victoria de Sabana Real.

 Cada año está consagrado a la devoción Altagraciana, en casi todo el país, centrándose las festividades más importantes en Higuey, en torno a ambos santuarios. El culto mariano se inicia en la Basílica, nueve días antes del 21 de enero, con misas y otras actividades religiosas.

Durante la solemnidad mística desfilan para besar la Santa Imagen y ofrecer sus promesas miles de creyentes que se postran de hinojos ante el cuadro venerado de la Milagrosa Virgen. Los devotos se desplazan, de varias maneras, algunos a pie, sin zapatos, venciendo el duro asfalto, otros arrodillados o vestidos de blanco como promesa a la Virgen, por haberle concedido una “gracia” o favor, muchos a levarle sus exvotos. Fuera del templo religioso, se venden toda clase de objetos alegóricos al culto como velas, estampas. Cada 21 de enero asiste a los festejos religiosos  Altagracianos el Presidente de la República.

Religiosidad Popular: Villa Mella

La comunidad de “Mata los Indios”, pertenece al poblado norte de Villa Mella y enclave de la Cofradía de los Congos del Espíritu Santo, declarada por la UNESCO en el 2002, como Patrimonio Intangible de la Humanidad. Los veintiuno de enero de cada año, se realizan una serie de actividades incluyendo la parte religiosa y festiva, en honor a la Patrona del pueblo dominicano.

Como en otras localidades del país, aquí también, la celebración es antecedida por un novenario, en el que cada noche las mujeres hermanadas por la Virgen, rezan y cantan las salves, atabales y palos algunas religiosa y otras sobre los problemas cotidiano de la comunidad.

Los cofrades, colocan en el patio de una de las casas cercanas a la capilla, una enramada, en la que interpretan y bailan sus congos, acompañados por jóvenes, niños y adultos.

Las Salves dominicanas son expresiones musicales y cantos semisagrados, originados de la ceremonia tradicional cristiana, las cuales han sido alegradas, criollizadas, en su armonía singular, por la cadencia de los instrumentos. Las técnicas del canto y el contenido, dan como consecuencias una particularidad español-europea y otras de evocaciones africanas. Las Salves tienen un espacio muy pomposo, en ocasiones se bailan y son ejecutadas con balsié (tambor pequeño de un solo parche), tambora tradicional (dos parches), panderos y guiros.

Los atabales y palos son expresiones melodiosas y danzantes semisagrada y de júbilo, con ritmos, instrumentos y técnicas vocales de origen africanos, cuya base cardinal son tambores básicamente congo-dahomeyanos, de un solo parche, que se tocan con ambas manos y se acompañan de guiro (de metal), palitos y maracas, casi siempre en grupo de tres, que reciben en casi todos los lugares el nombre palo mayor, alcaguete y adulón, por parte de los músicos populares.

Otros atractivos

Como atractivo gastronomico en la región puede encontrar, en los alrededores de la Basílica, el tradicional dulce de leche. Si se llega a la Otra Banda, poblado cercano a Higuey,  disfrutará de una variedad de dulces como:

Dulce de coco nuevo, chicharrón de leche y buñuelos.

Para disfrutar de todos los atractivos culturales de la región, en su camino a Higuey, desviándose hacia Boca de Yuma, a 8 kilómetros, en el poblado de San Rafael del Yuma puede visitar el Museo Casa fuerte Juan Ponce de León. Este museo está ubicado en la casa de Juan Ponce de León, conquistador de Puerto Rico y descubridor de Florida. Posee piezas relacionadas con la vida de este importante personaje que llegó a la isla junto a Ovando y fue encomendado de la conquista de Puerto Rico en 1508

Devoción Provinciana

Por otra parte, debemos consignar que otros pueblos también son devotos de las festividades a la Virgen de la Altagracia. Las novenas culminan con misas, rezos, canto, peticiones y aclamaciones, entre salves y atabales. Es patrona además de: La Victoria (Distrito Nacional), Villa Altagracia (provincia San Cristóbal), Arroyo Hondo (Baní), Hostos (Provincia Duarte), San José de Ocoa, Río Arriba, La Montería y Nizao (provincia Peravia), Nagua y Cabrera (Provincia María Trinidad Sánchez), Las Yayas (Provincia Azua), Castañuelas (Provincia Montecristi) la ciudad de Pedernales, Loma de Cabrera (Provincia Dajabón), Monte Plata, Paraíso (Provincia Bahoruco) Acosta (provincia Samaná). En Santo Domingo, en la Iglesia  la Altagracia, ubicada en la Ciudad Colonial, también se celebra el novenario de la Virgen.

Comunidad de El Barro

Saliendo de Azua hacia Padre Las Casas, a 15 Km. se encuentra la comunidad del El Barro, una empobrecida zona donde se venera la Virgen de la Altagracia en una pequeña iglesia. En tres altares populares se encuentran imágenes de la Virgen adornadas con collares y flores donde la comunidad ofrece sus cultos  y reciben calurosamente a los visitantes del lugar.

Caminos Dedicados a la Virgen de la Altagracia

Los peregrinajes a los lugares en que se reverencian imágenes a las que se  les imputan poderes milagrosos, ha sido la forma más antigua de hacer excursión, tanto local como internacional.

Los altares a la Virgen abundan en nuestras carreteras como demostración a la devoción a la Virgen de la Altagracia. Estos se encuentran en lugares donde según algunas leyendas orales la Virgen a realizado milagros. Por lo común la imagen aparece resguarda entre una pequeña estructura de cemento. Allí concurren cientos devotos Altagracianos para encender velas, realizar rezos y pedir nuevos favores. Uno de los más visitados es el que nos conduce hacia el municipio de Jarabacoa, donde se construyó un altar dedicado a la Virgen de la Altagracia, en el lugar que los lugareños han escogido para vender arepas de maíz. 

En el punto más alto de la carretera hacia Constanza se levanta un altar dedicado a La Virgen de la Altagracia diseñado por Thimo Pimentel destacado ceramista dominicano. Desde este punto que ofrece un amplio parqueo, se puede apreciar la hermosa vista del paisaje de montaña que caracteriza la región.


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